Marina me dijo una vez que solo recordamos lo que nunca sucedio.Pasaria una eternidad antes de que comprendiese esas palabras.Pero más vale que empieze por el principio que en este caso es el final.En mayo de 1997 desaparecí del mundo durante una semana.Por espacio de siete dias y siete noches,nadie supo de mi paradero.Amigos,compañeros,maestros y hasta la policia se lanzaron a la busqueda de aquel fugitivo al que algunos ya creían muerto o perdido por las calles de mala reputación en un rapto de amnesia.
Una semana mas tarde,un policia de paisano creyó reconocer a aquel muchacho;la descripcion encajaba.El sospechoso vagaba por la estacion de Francia como un alma perdida en una catedral forjada de hierro y niebla.El agente se me aproximó con aire de novela negra.Me pregunto si nombre eraoscar draiy si yo era el muchacho que habia desaparecido sin dejar rastro del internado donde estudiaba.Asentí sin despegar los labios.Recuerdo el reflejo de la bóveda de la estacion sobre el cristal de sus gafas.
Nos sentamos en un banco del anden.El policia encendio un cigarrillo con parsimonia.Lo dejó quemar sin llevarselo a los labios.Me dijo que había un monton de gente esperando hacerme preguntas muchas preguntas para las que me convenia tenerbuenas respuestas.Asentí de nuevo.Me miró a los ojos,estudiandome."a veces,contar la verdad no es buena idea,oscar",dijo.Me tendió unas monedas y me pidió que llamase a mi tutor en el internado.Así lo hice.El policia aguardo a que hubiese hecho la llamada.Luego me dio dinero para un taxi y me deseó suerte.Le pregunté cómo sabía que no iba a volver a desaparecer.Me observó largamente."solo desaparece la gente que tiene algun sitio a donde ir",contesto sin mas.Me acompaño a la calle y alli se despidio,sin preguntarme donde habia estado.Le vi alejarse por el paseo Colón.El humo de su cigarrillo intacto le seguía como un perro fiel.
Aquel dia el fantasme de gaudí esculpía en el cielo de barcelona,nubes imposibles sobre un azul que fundia la mirada.Tomé un taxi hasta el internado,donde supuse que me esperaría el ,pelotón de fusilamiento.
Durante cuatr semanas,maestros y psicologos escolares me martillearon para que revelase mi secreto.Mentí y ofrecí a cada cual lo que queriaoir o lo que podia aceptar.Con el tiempo todos se esforzaron en fingir que habian olvidado aquel episodio.Yo seguí su ejemplo.Nunca le expliqué a nadie la verdad de lo que habia sucedido.
No sabia entonces que el oceano del tiempo tarde o temprano nos devuelve los recuerdos que enterramos en el.Quince años mas tarde,la memoria de aquel dia a vuelto a mi.He visto a aquel muchacho vagando entre las brumas de la estacion de francia y el nombre de Marina se ha encendido de nuevo como una herida fresca.Todos tenemos un secreto encerrado bajo llave en el ático del alma.Pues este es el mio